día 7/8/15.
La etapa más larga y
dura de la O´ccitania.
Hemos dormido
estupendamente y llegamos todos al buffet del hotel casi a la misma hora. El
desayuno es inmejorable y no falta detalle. Algunos y algunas hacen las tres
comidas del día en una, ja,ja,ja…¡ claro, que así andan luego ¡.
Vuelta a la habitación, preparación
de la maleta y a dejarla en recepción.
Sacamos las bicis del
garaje y les damos un repaso general, limpieza y engrase de la cadena sobre
todo.
Comenzamos a pedalear en
Luchon poco antes de las 9 am. Hace una
mañana fresquita pero agradable. Cruzamos varias calles hasta tomar la avenue
Jean Jaures que nos saca fuera del pueblo.
En un desvío a mano
izquierda comienza el sendero que MariPaz y el que suscribe evitamos y seguimos
por la carretera. Al poco nos arrepentimos de nuestra decisión por el intenso
tráfico y lo poco respetuoso de los conductores, y eso que estamos en Europa.
En Saint-Aventin reagrupamiento de los dos grupos y llegada de Carmen
que al final también se ha venido por la carretera.
Aquí conocemos a Paco y
Marta, padre e hija, valencianos para más señas y que van con algún problema
mecánico que poco más adelante Vidal les soluciona.
En este pueblo tomamos
sendero que nos adentra por el Vallée D´Oueil.
Vamos ascendiendo valle
arriba pasando por pueblos como Benque-Dessous
y otras veces dejándolos al otro lado del valle como Saint-Paul d´Oueil,
Mayregne donde visitamos un antiguo molino y nos tomamos unas barritas
cómodamente sentados en unas sillas que había en el exterior, y Caubous, hasta
que volvemos a salir a la carretera D51 en el pueblo de Cires, pero por poco tiempo ya que volvemos de nuevo al sendero.
Parece ser que algún propietario no ha querido dejar paso por su finca. Este
tramo de senderos y praderas es especialmente bonito y ciclable en su totalidad.
Llegamos a Bourg-d´Oueil donde tenemos que sellar
la cartilla, pero con tan mala fortuna que llegamos cinco minutos más tarde
de las 12 am. Hora en la que comen los Gabachos. No nos querían sellar, nos
dicen que esperemos hasta las 12:30, además está cerrado el restaurante, con lo
cual no tenemos ni la posibilidad de tomarnos una birra mientras esperamos.
Al final se resuelve y
salen con el sello a la puerta y nos sellan las cartillas. En esto han llegado
Paco y Marta y allí se quedan esperando mientras nosotros continuamos en busca
del Port de Balès en una subida tendida por asfalto.
Un kilómetro más arriba,
dejamos el asfalto por un carril que sale a mano derecha en un giro de 180º de
la carretera.
Voy el último como es ya
habitual y llego a un barranco donde baja un río de agua. Paro, me refresco y
lleno la botella de agua. Hace calor y ya llevamos unas 4 horas montados en la
“burra”. La cuesta se pone pina o como decimos los más castizos, se pone como
la del novio….pues nada, paciencia y a sufrir y pedalada tras pedalada y a
veces echando pie a tierra para darle un poco de descanso a la parte de la
espalda donde pierde su honorable nombre.
Llegamos donde Vidal, Carmen,
Mariado….están esperando sentados, descalzos y aburridos en un prado al lado del Cap de Barres 1768 m.
donde hay una caseta, que domina todo el valle. Desde este lugar se divisa casi toda la subida y se
disfruta de unas panorámicas espectaculares, con el Aneto de fondo. (la fotillo de abajo)
A partir de aquí se
suaviza bastante el recorrido, aunque continuamos subiendo hasta las
proximidades de Cap de Pouy Pradaus 1899 m., mientras la niebla comienza a
invadirnos.
Continuamos hasta Cap de Serrede 1855 m., y
comienza bajada hasta las proximidades de Dommet de Hourdouch 1781 m. donde hay una cabaña rodeada de ovejas, que más
que ver adivinamos por el sonido de los cencerros. Ya se nos ha metido la
niebla y apenas se ve nada. Gracias a GPS podemos continuar nuestro camino.
Comienza bajada bastante
empinada entre pinos y súper trialera con laderas de inclinación impresionante
y que solo la densa vegetación y arboleda le resta algo de dramatismo. Esta
bajada desemboca en un carril que se ve que está abandonado y a veces se
convierte en vereda estrecha pero no tiene tanta inclinación, como el primer
tramo.
Finalmente desembocamos
en otro carril, éste ya apto para vehículos y en el que encontramos una maquina picando piedra y
que veníamos oyendo desde que comenzó la bajada vertiginosa. El hombre
paró para dejarnos pasar.
Este carril nos lleva a
un valle precioso l'Ourse de Sost de largo recorrido descendente y en el que
vamos haciendo fotos por lo espectacular de la vegetación. Acaba desembocando
en el pueblo de Sost.
Preguntamos a unos
parroquianos donde podemos comer y nos indican que en el siguiente pueblo. Seguimos
por carretera hasta Mauleon donde
nos juntamos con Vidal y JoséLuis que habían ido por el trazado que indicaba el
track y pasaron por el pueblo de Esbareich.
Este sendero lo celebraron mucho, por lo bonito que era. Los demás nos lo perdimos, pero es que el
cansancio era ya mucho.
En Mauléon-Barousse, nos alcanzan Paco y Marta y almorzamos juntos
unos bocatas y birras, en la puerta de un supermercado. A partir de aquí
continuamos juntos. Andalucía, Castilla y Valencia.
Ahora el track nos mete por
un sendero muy bonito y ciclable, aunque algo trialero. Por él llegamos al pueblo
de Bremevaque donde volvemos a una
carretera local que nos lleva al siguiente pueblo, Sacoué y poco más adelante al Col di
Mortis, donde casi muero si no es por la ayuda de PepeLui que me acompaña en la subida. Fotos en la cruz y comienza bajada por carril y luego precioso sendero hasta Saint-Bertrand de Commiges donde
llegamos a las 6:30, no sin afrontar la empinada senda carril de llegada. 9 horas encima de la burra y solo 54 km....uffff.....
Birras en un bar de la plaza del pueblo con la catedral de fondo con
Paco y Marta que invitan a una ronda.
Al hotel, ducha, paseo y
cena estupenda y abundante. Paseo nocturno y
charleta en el lavadero del pueblo, y a la piltra a descansar que mañana
espera, más de lo mismo.

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