viernes, 28 de junio de 2019

La Ragua - Lagunilla Seca


Partimos del Puerto de la Ragua donde dejamos el coche y donde observamos que están limpiando el pinar y cortando gran cantidad de pinos. Ya hacía falta.
Subimos por el camino junto a los pinos mientras que vemos a tres Guardias Civiles en  motos del SEREIM subir por el cortafuegos (a los pocos días una noticia nos dice que el SEREIN está multando a los ciclistas que van por los senderos).

Tomamos el sendero del Sulair que nos lleva a un carril y al refugio del Toril, lugar habitual de los recorridos de esquí de fondo los años que hay nieve. Antes de llegar al refugio cruzamos varios barrancos con bastante agua, y que poco más abajo se unirán dando lugar al Arroyo de los Castaños.
Desde aquí y tras estudiar detenidamente  el cartel informativo, decidimos ir hasta Lagunilla Seca. Nunca lo habíamos hecho. Un sendero de PR  que estaba marcado en el cartel,  es el que seguimos, aunque hay que seguir bajando el carril unos cien metros para tomar el sendero que está muy  bien indicado con letreros de madera. Desde aquí y tras una subida algo fuerte alcanzamos la Fuente de las Agüillas, próxima a un aprisco o corrales para ganado. Ahora, sigue el sendero muy bien indicado,  para luego en subida suave y cruzando algunos barrancos llegar a la divisoria por donde discurre el Cordel de los Verederos. Observamos que el camino está muy bien para la bici, (lástima que esté prohibido) aunque habría que hacerlo bajando, o sea en sentido inverso al que estamos haciendo andando.
Llegamos a la cuerda desde la que vemos Laguna Seca y unos caballos y algunas vacas pastando dentro.

Tras un refrigerio rápido y un trago de agua comenzamos a subir buscando la cumbre del Chullo. Aprovechamos los pasos de los animales para ir esquivando en lo que podemos toda la vegetación rastrera y así campo a través vamos subiendo hasta alcanzar la cumbre del Chullo donde charlamos con un pastor de Almería que estaba alejando las ovejas de otro pastos de Grana y que tenían un “gotazo”, según nos dijo. Nos imaginamos que sería algún mal de las ovejas y no querría que contaminara a las suyas que estaban muy cercanas.

Bajamos por el sendero hasta el coche y vamos a tomar agua y refrescarnos al Pilar de las Yeguas, donde un motorista germano y muy confiado,  está durmiendo sobre un banco mientras la moto totalmente descuidada está al arbitrio de cualquier desaprensivo. Una pareja de mozos caminantes también se están refrescando. http://www.conocetusfuentes.com/ficha_detalle.php?id_fuente=1908  Fresquísima y buenísima. Una birras y unas tapas con charla sobre los orígenes de los bares de la Calahorra con uno de los dueños del hotel-restaurante La Bella,  ponen fin a la caminata de 4h 15 min que tardamos en recorrer 15 km con un desnivel de 651 metros.
Baño y ducha en la casita de Papel y prensa y siesta hasta la hora de volver.

Casa de Martínez - Campos de Otero



Segundo día de entreno para la Cumbre Salvaje 2019. Dejamos el coche en la Casa de Martínez y bajo unos pinos para que le dé la sombra. Caminamos por el carril rememorando las tardes de esquí que hemos “echado” aquí en años pasados hasta llegar al final donde seguimos por el sendero que nos llevará hasta los Campos de Otero, no sin antes hacernos sudar la gota gorda. Hace mucho calor y entre el pinar no corre ni gota de aire.
Unas fotos en el refugio que aún se mantiene en pie, un refrigerio y por el carril hasta la cuerda por donde baja un sendero que nos lleva al Collado de la Sabina. Desde aquí y a la aventura pues nunca habíamos pasado antes, encontramos un sendero señalizado que indicaba Güejar Sierra – Collado de la Sabina. Este nos lleva hasta el coche no sin que nos adelantaran una pandilla de jubilatas (por la edad, calculo yo). Encontramos una fuente junto a unos riscos y muy próxima a lo que tuvo que ser una casa y que ahora solo le quedan un par de paredes en pie. El sendero se ve frecuentado por bicis, (vemos las huellas) aunque la parte final es demasiado abrupta e intransitable según yo.
Una birra en Pinos,  en los Cazadores y junto al frescor del río en el que nos hubiéramos metido de cabeza, si hubiéramos podido, puso fin a la caminata de 3h 25 min. En una distancia de 13 km y un desnivel positivo de 534 metros.



jueves, 13 de junio de 2019

BTT Gorafe-Los Coloraos


12 de junio de 2019 Gorafe – Los Coloraos
Gerardo y yo



Comenzamos a eso de las dos de la tarde, una hora muy apropiada para coger la bici en el mes de junio. Pero bueno, como el día estaba fresquito y a veces nublado, parecía más un día de  primeros de mayo, que de mitad de Junio.
El motivo de empezar tan tarde estaba más que justificado, ya que estuvimos visitando el Centro de Interpretación del Megalitismo. (C.I.M.). Muy interesante y recomendable.

Por fin a las 14:31 y después de un par de birras 0,0 acompañadas con sus hermosas tapas en el bar la Alegría, nos montamos en la bici y subimos por una empinada cuesta pavimentada, Cuesta de Gor,  hasta alcanzar la llanura que representa el mar poco profundo que hubo en este lugar hace “algunos” años. En la casa de Manuel García tomamos a la derecha en ángulo de 90 º hasta las casas del Cocón, con bandera de España ondeando al viento. Poco más adelante y en una bifurcación del camino tomamos a izquierda bajando, dejando el camino de Bácor a nuestra derecha.
Vamos bajando una larga y sinuosa Loma de los Pinos con vistas preciosas de este paisaje que emula al de la Capadocia en la lejana Turquía.
En un punto determinado comenzamos a bajar más abruptamente hasta llegar a la rambla de los Anchurones donde se observan unos bonitos Gullies. Para más información recurrir a la Tiruriru, yo os dejo esta reseña (gully is a landform created by running water, eroding sharply into soil, typically on a hillside. Gullies resemble large ditches or small valleys, but are metres to tens of metres in depth and width.)
Rambla abajo, -no tiene perdida- hasta chocar,  literalmente con el río Guadiana. Imposible de cruzar.  Vuelta hacia atrás y tomamos el primer desvio a mano derecha que nos saca de la rambla Anchurones y nos lleva hasta el cortijo de los Campos Mones Altos y poco más adelante el cortijo Mones Bajos con sus alamedas recién plantadas.
Llegamos a la desembocadura del río Fardes (el que nace en Prado Negro) y que se une al Guadiana, aportándole un “chorrito de agua”. Un plátano a medias,  un trago de agua y por un carril paralelo al río Fardes vamos ascendiendo entre fincas de melocotones que están  entre verdes y rojos y que nos invitan a coger unos cuantos,  y a la mochila.
En este tramo, que era de aventura total tuvimos que volver sobre nuestros pasos ya que el carril terminaba en una finca y no tenía salida por esta margen del río. Bajando encontramos un paisano que nos dijo que teníamos que cruzar al otro lado del Fardes donde el carril si tenía continuidad hasta sacarnos a la carretera asfaltada del cortijo de S. Roque. Llegamos a un cruce en la GR-6101 donde tomamos hacia Villanueva de las Torres. Unos parroquianos en la puerta del bar nos invita a realizar un alto en el camino y refrescarnos con una coca fresquita. Continuamos nuestra marcha por el valle del río Fardes para en el cortijo y Majada de los Encarnadillos dirigirnos hacia el Balneario de Alicun de las Torres donde visitamos el monumento natural de la acequia del Toril. Muy recomendable.

Desde aquí y en unos 7/8 km por la GR-6100 estamos donde habíamos comenzado un rato antes. Como dice mi amigo, esta excursión es recomendable para otoño, pero sin lluvias.
El track lo podéis descargar desde wikiloc