Partimos del Puerto de la Ragua
donde dejamos el coche y donde observamos que están limpiando el pinar y
cortando gran cantidad de pinos. Ya hacía falta.
Subimos
por el camino junto a los pinos mientras que vemos a tres Guardias Civiles en motos del SEREIM subir por el cortafuegos (a
los pocos días una noticia nos dice que el SEREIN está multando a los ciclistas
que van por los senderos).
Tomamos el sendero del Sulair que
nos lleva a un carril y al refugio del Toril, lugar habitual de los recorridos
de esquí de fondo los años que hay nieve. Antes de llegar al refugio cruzamos
varios barrancos con bastante agua, y que poco más abajo se unirán dando lugar
al Arroyo de los Castaños.
Desde aquí y tras estudiar
detenidamente el cartel informativo, decidimos
ir hasta Lagunilla Seca. Nunca lo habíamos hecho. Un sendero de PR que estaba marcado en el cartel, es el que seguimos, aunque hay que seguir
bajando el carril unos cien metros para tomar el sendero que está muy bien indicado con letreros de madera. Desde
aquí y tras una subida algo fuerte alcanzamos la Fuente de las Agüillas,
próxima a un aprisco o corrales para ganado. Ahora, sigue el sendero muy bien
indicado, para luego en subida suave y
cruzando algunos barrancos llegar a la divisoria por donde discurre el Cordel
de los Verederos. Observamos que el camino está muy bien para la bici, (lástima
que esté prohibido) aunque habría que hacerlo bajando, o sea en sentido inverso
al que estamos haciendo andando.
Llegamos
a la cuerda desde la que vemos Laguna Seca y unos caballos y algunas vacas
pastando dentro.
Tras un refrigerio rápido y un trago de agua comenzamos a subir buscando la cumbre del Chullo. Aprovechamos los pasos de los animales para ir esquivando en lo que podemos toda la vegetación rastrera y así campo a través vamos subiendo hasta alcanzar la cumbre del Chullo donde charlamos con un pastor de Almería que estaba alejando las ovejas de otro pastos de Grana y que tenían un “gotazo”, según nos dijo. Nos imaginamos que sería algún mal de las ovejas y no querría que contaminara a las suyas que estaban muy cercanas.
Bajamos por el sendero hasta el
coche y vamos a tomar agua y refrescarnos al Pilar de las Yeguas, donde un
motorista germano y muy confiado, está
durmiendo sobre un banco mientras la moto totalmente descuidada está al
arbitrio de cualquier desaprensivo. Una pareja de mozos caminantes también se
están refrescando. http://www.conocetusfuentes.com/ficha_detalle.php?id_fuente=1908 Fresquísima
y buenísima. Una birras y unas tapas con charla sobre los orígenes de los bares
de la Calahorra con uno de los dueños del hotel-restaurante La Bella, ponen fin a la caminata de 4h 15 min que
tardamos en recorrer 15 km con un desnivel de 651 metros.
Baño y ducha en la casita de
Papel y prensa y siesta hasta la hora de volver.


