miércoles, 23 de junio de 2021

Ruta Mozárabe en ebike de montaña y con alforjas desde Alcalá la Real hasta Cáceres. 471 km.

 

Nota.- Los tiempos  que figuran en las gráficas corresponden al recorrido andando.

Día 1º.- 10 de junio de 2021.  Alcalá la Real: 9:12-Puertollano-Ventas del Carrizal-Fuente Amuña-Alcaudete: 11:01 -Estación Antigua-Baena-Puente de la Maturra-Castro del Río: 15:45  

Tiempo total 6h 33 min. Distancia 74 km

Hostal A Ka La Sole  tlfno: 957372435; Precio habitación 20 €. Tienen restaurante. Muy buen trato.

Nos desplazamos hasta Alcalá la Real en la “furgui” de Gerardo y donde continúa nuestra aventura (mía) del Camino Mozárabe, ya que la etapa Granada-Moclin, y la Moclin-Alcalá,  la habíamos realizado con anterioridad.

Aparcamos en una amplia calle junto a un colegio que en ese momento era un hervidero de padres/madres acompañando a sus hijos al colegio. Serían aproximadamente las 9 de la mañana. Sacamos y montamos la bici con las alforjas, los móviles, la cámara de fotos, en fin toda la equipación necesaria para el viaje. Nos dirigimos Gerardo y yo hacia el punto donde el GPS nos indicaba el comienzo de la ruta. Encontramos una cafetería con terraza frente a la Biblioteca, plaza y monumento del Arcipreste de Hita donde nos desayunamos café y tostadas.

Seguimos las indicaciones del GPS hasta que nos sacó del pueblo donde comenzamos a ver las señales del Camino. Flechas de color amarillo que van pintando las diferentes Asociaciones de Amigos del Camino,  en diferentes soportes,  tales como el anverso de las señales de tráfico, en piedras, en los guardar raíles o quitamiedos de la carretera o en cualquier elemento de obra pública así como también en los postes de las vallas de fincas privadas. Tenemos varios despistes, cosa lógica el primer día. Hay que ir muy pendiente pues a veces y sobre todo en bajada donde vas más rápido es muy posible que te saltes algún desvío, aunque llevar el track es importante pues en cuanto que te sales del recorrido te da un aviso sonoro. El 90% del recorrido es por carriles. Llegamos a Alcaudete donde nos tomamos una Coca-Cola y nos despedimos. Gerardo vuelve sobre sus pasos y yo continuo solo.

A partir de aquí, la cosa cambia. Algo de miedo a lo desconocido, cierta zozobra, algo de nerviosismo y el inicio de una aventura que hace despertar en tí unos sentimientos y emociones que no percibes cuando estas navegando en tus habituales “zonas de confort”, o sea, lo que conoces y en donde te mueves habitualmente.

Se sale de Alcaudete por una carretera descendente y  que rápidamente te desvía por un carril asfaltado a izquierda, teniendo una finca de placas fotovoltaicas a la derecha. Al poco de ir por el carril asfaltado me suena la alarma de “camino equivocado”. Deshago el camino unos metros hasta ver la señal que me había saltado. Me manda por medio de la finca de olivos y junto a la alambrada que delimita el campo de placas fotovoltaicas. El camino se enmaraña y se va cerrando de vegetación y no tiene apariencia de camino. No veo ninguna señal. Confío en el GPS y continúo. Pasados unos metros aparece un cortijo en ruinas donde hay una flecha pintada. Respiro, uff, que mal comienzo, me digo a mí mismo. Esta flecha me señala un carril y éste, me saca a otro más amplio y de mejor piso. Bordeo la Laguna del Salobral, en esta época sin agua y llego hasta la Antigua Estación. Por aquí pasa la vía verde del aceite. La hicimos con el Club en su día. Llego a Baena tras pasar por una fábrica de aceites con dos altas chimeneas echando humo. Las flechas me envían por una empinada cuesta hasta llegar a lo más alto del pueblo donde hay un gran parque con varios kioscos. Elijo uno y me siento a tomarme un par de birras 0/0, por aquello de reponer líquidos que ya está apretando el calor más de la cuenta. Más colinas y más olivos hasta salir a una carretera que me lleva al Puente de la Maturra donde me desvía para seguir una carretera con un asfalto muy deteriorado y que va paralela al río Guadajoz. Hace mucho calor. Llego a Castro del río un poco antes de las cuatro de la tarde. Veo un bar con terraza abierto y me pido una cerveza. Al final me tome tres y un salmorejo y de segundo alitas de pollo que casi no probé. Cerraban a las cuatro, pero un detalle por parte del camarero, me dieron de comer. También me indicó el camarero, la dirección del hostal donde tenía previsto dormir y en el que había reservado habitación cuando estábamos en Alcaudete. Me dejan poner la bici dentro del hostal y me enseñan la habitación. Una ducha reparadora y una tumbada en la cama para un merecido estiramiento de piernas y las llamadas pertinentes a Karmela para decirle que ya había cubierto mi primera etapa.







Día 2.- 11 de junio de 20021. Castro del Río 7h 30 min-Espejo-Santa Cruz-Cortijo Juan Gil Alto-Córdoba 11h 30 min-Cerro Muriano 15h 9 min

Tiempo total 7h 39 min. Distancia 72 km

Hostal Casa del Brigadier tfno. 957350188 Bar Equis; Precio habitación 20 €. Muy buen trato

He dormido estupendamente, buen colchón. Pongo el despertador a las 6:10 am. Pues anoche mientras cenaba en el bar del hostal me dijeron que abrían a las 6 de la mañana, así que después del día de calor de ayer, quiero madrugar para pasar menos calor. Hago mis ejercicios para la espalda, una ducha y bajo a desayunar, zumo de naranja, café y tostada. Pago el hostal, la cena y el desayuno y una botella de agua grande: 39,40 €. Preparo la bici y me despido. Son las 7h 30 min. y ya estoy montado en la bici para el segundo día de aventura. Hace fresquito. Bueno se me ha olvidado decir que en este pueblo hay una variante directa a Córdoba con su cartel indicador a la salida del pueblo.

Sigo las indicaciones de la flechas amarillas (en los pueblos hay que tener siete ojos para no saltarte alguna y encontrar el camino correcto) y salgo del pueblo por un puente que cruza el río Guadajoz. Un poco de carretera y rápidamente por un paso subterráneo la señal flecha amarilla me pone en un carril de buen piso.

Sigo mi camino llegando al pueblo de Espejo. Voy siguiendo las flechas hasta que desaparecen. Le pregunto por el Camino de Santiago a una mujer que va vendiendo pan con una furgoneta y me envía por un carril en el otro extremo del pueblo. Lo encuentro y al comienzo del mismo veo  dos parroquianos en animada charla y decido preguntarles; me siguen enviando por el mismo carril, pero yo no veía ni una flecha amarilla. Baje bastante rápido pues al principio esta asfaltado y viendo que estaba perdido, decidí tirar del Googlemap y pedirle que me llevara hasta el siguiente pueblo Santa Cruz. Entre colinas de girasoles y trigales llego a unas salinas próximas a la carretera general, la cual tomo hasta el pueblo de Santa Cruz. Entrando al pueblo me cruzo con un ciclista y le pregunto por el Camino de Santiago. Muy amablemente me da las indicaciones para “enganchar” con el camino tras subir 6 km por una carretera local y me advierte de la existencia de un cartel que indica el yacimiento arqueológico de Ategua. Al fin retomo el Camino después de haberlo perdido en Espejo.

Loma subo, loma bajo, por carriles que a veces están regular otras mal y algunos tramos bien. Los trigales unos segados y con sus alpacas de paja irregularmente distribuidas y otros aun verdes por segar, junto a los campos de girasoles componen el panorama paisajístico que tengo hasta que comienzo a divisar al fondo Sierra Morena y a sus pies la ciudad de Córdoba. Una larga bajada por un carril ancho y de muy buen piso me introduce en Córdoba y me lleva hasta el puente romano de Córdoba y la Torre de la Calahorra. Cruzo siguiendo las señales por el barrio de la Judería hasta que en un momento en la parte nueva de la ciudad desaparecen. Veo una terraza con buena pinta y decido parar a recargar la batería y a tomarme un par de cervezas 0,0 y una ración de ensaladilla; todo ello, atendido por una camarera estupenda de físico y más de amabilidad, la que caracteriza a los cordobeses y que contrasta mucho con la malafolla granaina.

Me pongo en marcha y le digo al Maps que me lleve a Cerro Muriano. Me conduce por la  avenida, del bar donde he estado tomando el refrigerio y al cabo del rato en una rotonda me envía por una carreterita que rápidamente se convierte en carril bastante deteriorado. Me encuentro un ciclista bajando al que pregunto pero no sabe indicarme bien,  por lo que sigo las señales del “Maps”  hasta que me saca a una carretera donde hay urbanizaciones y aparecen señales flechas  amarillas del Camino que van por senderos. Yo las obvio pues hace mucho calor y no tengo ganas de darme una paliza, sigo por la carretera pensando que me llevaría a Cerro Muriano. En un momento determinado aparece una flecha amarilla que me envía por un carril en buenas condiciones. Dejo el asfalto y voy siguiendo las flechas amarillas hasta que me sacan del carril que parece el principal. Lo sigo hasta que se pone escabroso, subo los dos primeros obstáculos apeado de la bici y gracias al modo caminar, “walk”, pero al ver por donde continuaba, casi imposible para la bici, decido darme la vuelta y  probar a seguir por un carril que va por un barranco y donde he visto bajar un coche. ¡Error¡ se corta con una valla y alambrada en una finca privada. Decido deshacer el tramo de carril y volver a la carretera y seguir por ella pensando que me llevaría hasta Cerro Muriano. ¡Nuevo error ¡ la carretera termina frente a una cancela y una valla de una entidad religiosa.  Me resigno y decido seguir las indicaciones del Camino y las advertencias del track que me enviaba por el mismo sitio donde estaban las flechas amarillas. Claro, estos track están realizados por caminantes. ¡¡¡  Vaya subida que me esperaba, dándome todo el solazo en la chepa !!!. Pero como todo lo bueno acaba, pues lo malo,  también. Por fin el camino se va ampliando y haciendo más transitable hasta poder subirme de nuevo en la bici y ahora sí, me saca a la carretera, y aunque las señales siguen sendero arriba yo decido carretera pues ésta si tenía pinta de ir a Cerro Muriano. Corono y comienzo a bajar, el aire me refresca un poco hasta llegar a la entrada de Cerro Muriano donde lo primero que veo es una terraza de un restaurante. Decido parar. Me siento en una mesa con la bici al lado y me tomo dos coca-colas que me dan la vida mientras hago hora pues he quedado a las cuatro de la tarde con el Sr. de la pensión.

A las 16 h llamo al Sr de la pensión y me dice que nos vemos en la puerta del bar-restaurante Equis. La habitación estaba en la parte de arriba del restaurante que está cerrado pues los viernes es su día de descanso. Dejo la bici en una habitación de su casa y yo me instalo en la habitación que me ha dado. Ducha y estirada en la cama, las llamadas de rigor, etc.etc.,…Me cita a las 20:30 en el bar para explicarme a mí y a otra chica alemana que se hospeda aquí la etapa de mañana. La chica no se presenta y la explicación me la da solo a mí. Es un militar retirado y me cuenta anécdotas del camino y de gente que lo ha realizado. Charla amena. Me recomienda un lugar donde cenar unos metros más abajo siguiendo la carretera. Ceno muy bien una gran ensalada y un montadito de lomo más un helado de postre. Al catre a descansar, que mañana toca la tercera jornada. Cama buena y habitación bien, pero algo peor que la de Castro del Río.






sábado, 3 de octubre de 2020

Excursiones de  BTT : Granada - Beas - Quéntar - Dudar

https://es.wikiloc.com/wikiloc/spatialArtifacts.do?event=setCurrentSpatialArtifact&id=57830868

Gerardo y Yo.
Después de un buen desayuno en la terraza de las Mercedes, y con el día amenazando agua, decidimos salir no obstante, no fuera que las nubes se “espantaran”.
Subimos por el Bco. del Abogado, Cementerio, Llano de la Perdiz, Cerro del Sol. Un día estupendo, típicamente otoñal, no hace demasiado frío y está nublado. Sierra Nevada al fondo cubierta de nubes.
Bajamos hasta los “arquillos” Canal de los Franceses y continuamos hacia Jesús del Valle. Antes de llegar decidimos sobre la marcha cambiar el itinerario previsto en principio y tomar el del Cortijo de Cortes y subir hacia Huétor Santillán. El valle del río Darro está precioso y se empiezan a ver los primeros colores otoñales. El día sigue amenazando lluvia, pero ni una gota. Hace un día de bici magnífico, eso sí, los carriles con mucho polvo de todo el verano y en especial a partir de la intersección con el que viene de Huetor, que lo están arreglando en estos momentos. Hay un par de máquinas trabajando.
Llegamos al Alto de las Viñuelas y por la carretera bajamos a Beas para tras cruzarlo, salir por el cementerio buscando el camino al Cortijo de la Plata, y que nos llevará más tarde hasta el Toconcillo, máxima altura del día de hoy.
Nos pusimos los chubasqueros para bajar pues había bajado notablemente la temperatura con respecto a esta mañana cuando salimos de las Mercedes 1, amén de que veíamos la lluvia caer a nuestro alrededor aunque no a nosotros.
Descenso continuado hasta las proximidades del Cortijo de la Plata y tras pasar por la Fuente del Álamo desembocamos en el restaurante los Prados. Bajamos un tramo de carretera hasta desviarnos a mano izquierda hacia la Cerradura antes de sobrepasar el restaurante Aguas Blancas. Una llegada al Huerto para echar de comer a los gatos y continuamos.
Cruzamos el pueblo de Quéntar y salimos al paseo del “colesterol” junto al río Aguas Blancas, el que cruzamos poco más abajo para seguir la senda del Camino Mozárabe y que nos llevará hasta el pueblo de Dudar. Al inicio de la senda nos encontramos con David Torres con el que departimos un ratito. Desde aquí hasta el Blanqueo, asfalto. Allí tomamos el paseo del “colesterol” de Grana y hasta el “Huevo Frito” situado a espaldas de la carretera de la Sierra, y donde se pone fin a este track. Comienza a caer chirimiri, por fin nos mojamos aunque sea en la terraza del bar








viernes, 28 de junio de 2019

La Ragua - Lagunilla Seca


Partimos del Puerto de la Ragua donde dejamos el coche y donde observamos que están limpiando el pinar y cortando gran cantidad de pinos. Ya hacía falta.
Subimos por el camino junto a los pinos mientras que vemos a tres Guardias Civiles en  motos del SEREIM subir por el cortafuegos (a los pocos días una noticia nos dice que el SEREIN está multando a los ciclistas que van por los senderos).

Tomamos el sendero del Sulair que nos lleva a un carril y al refugio del Toril, lugar habitual de los recorridos de esquí de fondo los años que hay nieve. Antes de llegar al refugio cruzamos varios barrancos con bastante agua, y que poco más abajo se unirán dando lugar al Arroyo de los Castaños.
Desde aquí y tras estudiar detenidamente  el cartel informativo, decidimos ir hasta Lagunilla Seca. Nunca lo habíamos hecho. Un sendero de PR  que estaba marcado en el cartel,  es el que seguimos, aunque hay que seguir bajando el carril unos cien metros para tomar el sendero que está muy  bien indicado con letreros de madera. Desde aquí y tras una subida algo fuerte alcanzamos la Fuente de las Agüillas, próxima a un aprisco o corrales para ganado. Ahora, sigue el sendero muy bien indicado,  para luego en subida suave y cruzando algunos barrancos llegar a la divisoria por donde discurre el Cordel de los Verederos. Observamos que el camino está muy bien para la bici, (lástima que esté prohibido) aunque habría que hacerlo bajando, o sea en sentido inverso al que estamos haciendo andando.
Llegamos a la cuerda desde la que vemos Laguna Seca y unos caballos y algunas vacas pastando dentro.

Tras un refrigerio rápido y un trago de agua comenzamos a subir buscando la cumbre del Chullo. Aprovechamos los pasos de los animales para ir esquivando en lo que podemos toda la vegetación rastrera y así campo a través vamos subiendo hasta alcanzar la cumbre del Chullo donde charlamos con un pastor de Almería que estaba alejando las ovejas de otro pastos de Grana y que tenían un “gotazo”, según nos dijo. Nos imaginamos que sería algún mal de las ovejas y no querría que contaminara a las suyas que estaban muy cercanas.

Bajamos por el sendero hasta el coche y vamos a tomar agua y refrescarnos al Pilar de las Yeguas, donde un motorista germano y muy confiado,  está durmiendo sobre un banco mientras la moto totalmente descuidada está al arbitrio de cualquier desaprensivo. Una pareja de mozos caminantes también se están refrescando. http://www.conocetusfuentes.com/ficha_detalle.php?id_fuente=1908  Fresquísima y buenísima. Una birras y unas tapas con charla sobre los orígenes de los bares de la Calahorra con uno de los dueños del hotel-restaurante La Bella,  ponen fin a la caminata de 4h 15 min que tardamos en recorrer 15 km con un desnivel de 651 metros.
Baño y ducha en la casita de Papel y prensa y siesta hasta la hora de volver.

Casa de Martínez - Campos de Otero



Segundo día de entreno para la Cumbre Salvaje 2019. Dejamos el coche en la Casa de Martínez y bajo unos pinos para que le dé la sombra. Caminamos por el carril rememorando las tardes de esquí que hemos “echado” aquí en años pasados hasta llegar al final donde seguimos por el sendero que nos llevará hasta los Campos de Otero, no sin antes hacernos sudar la gota gorda. Hace mucho calor y entre el pinar no corre ni gota de aire.
Unas fotos en el refugio que aún se mantiene en pie, un refrigerio y por el carril hasta la cuerda por donde baja un sendero que nos lleva al Collado de la Sabina. Desde aquí y a la aventura pues nunca habíamos pasado antes, encontramos un sendero señalizado que indicaba Güejar Sierra – Collado de la Sabina. Este nos lleva hasta el coche no sin que nos adelantaran una pandilla de jubilatas (por la edad, calculo yo). Encontramos una fuente junto a unos riscos y muy próxima a lo que tuvo que ser una casa y que ahora solo le quedan un par de paredes en pie. El sendero se ve frecuentado por bicis, (vemos las huellas) aunque la parte final es demasiado abrupta e intransitable según yo.
Una birra en Pinos,  en los Cazadores y junto al frescor del río en el que nos hubiéramos metido de cabeza, si hubiéramos podido, puso fin a la caminata de 3h 25 min. En una distancia de 13 km y un desnivel positivo de 534 metros.



jueves, 13 de junio de 2019

BTT Gorafe-Los Coloraos


12 de junio de 2019 Gorafe – Los Coloraos
Gerardo y yo



Comenzamos a eso de las dos de la tarde, una hora muy apropiada para coger la bici en el mes de junio. Pero bueno, como el día estaba fresquito y a veces nublado, parecía más un día de  primeros de mayo, que de mitad de Junio.
El motivo de empezar tan tarde estaba más que justificado, ya que estuvimos visitando el Centro de Interpretación del Megalitismo. (C.I.M.). Muy interesante y recomendable.

Por fin a las 14:31 y después de un par de birras 0,0 acompañadas con sus hermosas tapas en el bar la Alegría, nos montamos en la bici y subimos por una empinada cuesta pavimentada, Cuesta de Gor,  hasta alcanzar la llanura que representa el mar poco profundo que hubo en este lugar hace “algunos” años. En la casa de Manuel García tomamos a la derecha en ángulo de 90 º hasta las casas del Cocón, con bandera de España ondeando al viento. Poco más adelante y en una bifurcación del camino tomamos a izquierda bajando, dejando el camino de Bácor a nuestra derecha.
Vamos bajando una larga y sinuosa Loma de los Pinos con vistas preciosas de este paisaje que emula al de la Capadocia en la lejana Turquía.
En un punto determinado comenzamos a bajar más abruptamente hasta llegar a la rambla de los Anchurones donde se observan unos bonitos Gullies. Para más información recurrir a la Tiruriru, yo os dejo esta reseña (gully is a landform created by running water, eroding sharply into soil, typically on a hillside. Gullies resemble large ditches or small valleys, but are metres to tens of metres in depth and width.)
Rambla abajo, -no tiene perdida- hasta chocar,  literalmente con el río Guadiana. Imposible de cruzar.  Vuelta hacia atrás y tomamos el primer desvio a mano derecha que nos saca de la rambla Anchurones y nos lleva hasta el cortijo de los Campos Mones Altos y poco más adelante el cortijo Mones Bajos con sus alamedas recién plantadas.
Llegamos a la desembocadura del río Fardes (el que nace en Prado Negro) y que se une al Guadiana, aportándole un “chorrito de agua”. Un plátano a medias,  un trago de agua y por un carril paralelo al río Fardes vamos ascendiendo entre fincas de melocotones que están  entre verdes y rojos y que nos invitan a coger unos cuantos,  y a la mochila.
En este tramo, que era de aventura total tuvimos que volver sobre nuestros pasos ya que el carril terminaba en una finca y no tenía salida por esta margen del río. Bajando encontramos un paisano que nos dijo que teníamos que cruzar al otro lado del Fardes donde el carril si tenía continuidad hasta sacarnos a la carretera asfaltada del cortijo de S. Roque. Llegamos a un cruce en la GR-6101 donde tomamos hacia Villanueva de las Torres. Unos parroquianos en la puerta del bar nos invita a realizar un alto en el camino y refrescarnos con una coca fresquita. Continuamos nuestra marcha por el valle del río Fardes para en el cortijo y Majada de los Encarnadillos dirigirnos hacia el Balneario de Alicun de las Torres donde visitamos el monumento natural de la acequia del Toril. Muy recomendable.

Desde aquí y en unos 7/8 km por la GR-6100 estamos donde habíamos comenzado un rato antes. Como dice mi amigo, esta excursión es recomendable para otoño, pero sin lluvias.
El track lo podéis descargar desde wikiloc

martes, 7 de mayo de 2019

7 de mayo de 2019 BTT Lopera






Vamos a Lopera Juan Carlos, Gerardo y yo donde la tarde anterior dejamos la furgo de Gerardo. Volvemos después de una suculenta comida a la que invita Juan Carlos en el restaurante Al Sur en el pueblo de Purullena. También nos dimos un susto en la carretera por una maniobra inapropiada de un gran camión.
Los datos de la excursión son:
53,53 km. Básicamente por carriles, algo de sendero y poco asfalto de carreteras secundarias y sin apenas coches.

3h 54 min a una media de 13,7 km/h de ejercicio en un tiempo total de 4h 57 min.
1415 m. de ganancia de elevación.
Salimos de Granada y más concretamente de la Haza Grande donde puntual nos esperaba Juan Carlos. Son las 9 h 35 min.
Para empezar un poco de caña subiendo por el sendero que lleva a la Subestación del Fargue. Continuamos por asfalto dejando la carretera para meternos por el barrio Alto del Fargue y repostar agua en la fuente.
Cortijo de las Cañadas, Loma del Aire y de las vistas añadiría yo, para salir a Puerto Lobo por una corta pero empinada senda en la que muchas veces hay que poner pie en tierra.
Un poco de asfalto y llegamos al C.I.N. de Puerto Lobo donde comenzamos carril.
Bco de la Umbría, Casa Forestal de la Cueva del Gato (ya no queda nada más que el nombre en los mapas), Fuente de la Teja, (poco caudal a estas alturas de Mayo). Salimos al carril principal para poco más adelante tomar otro carril a derecha que nos llevara al Collado del Cigarrón. Descenso vertiginoso y paso por el Cortijo del Chorrillo. Un poco más adelante y a la izquierda hay que estar despiertos….un sendero precioso hasta cruzar el Arroyo de las Perdices. Bajamos por el carril paralelo al arroyo y tras una subidita salimos a la A92. Tomamos la carretera antigua y vamos hasta la derruida venta del Molinillo  de gratos recuerdos para los presentes por el pan y las viandas que allí se disfrutaban. Pena que se pierdan estas cosas. Subimos por el arroyo de Prado Negro y le enseño un Bonete a Juanca que no los conocía. Tomamos un carril que sale a nuestra derecha y vamos subiendo hasta un cruce donde hay un cartel que te indica el camino hacia el pueblo de Sillar Bajo y un Cortijillo derruido. Ahora en llano vamos disfrutando de unas preciosas vistas de Sierra Nevada mientras pasamos cortijos derruidos. Este tramo de la ruta es muy disfrutón. Llegamos al Naranjito zona de escalada, según los mapas Cerro del Castillo por encontrarse restos de uno en su cima. También se le conoce como Peña Cabrera y hay una sima señalizada por los espeleólogos y a la que se entra por la parte superior de la peña.
Llegamos a la antigua carretera de Murcia y pasamos por la archifamosa Fuente de la Higuera y por donde pasaba todos los fines de semana durante los cuatro años de Baza. ¡Qué tiempos lejanos!....
Diezma, Cortijo de las Albuñuelas y Lopera donde tras una ducha al estilo lozana Andaluza damos por concluida la aventura de dos días completitos.

6 de mayo  de 2019 BTT Lopera

Los datos de la excursión son:
58,16 km. Casi todo carriles y algo de asfalto con algún tramo de sendero.
3h 21 min  a una media de 17,3 km/h de ejercicio en un tiempo total de 3h 57 min.
1212 m de ganancia de elevación.


 Vamos al pueblo de Lopera a dejar la furgo, en la cueva de Juancarlos , después de hacer un poco más de muro en la Calahorra.
Volvemos en bici por los campos de cebada, avena y trigo de Llano Serrano y el Llano de la Pedriza, por el camino de la Cumbre, pasando junto a la cortijada semi arruinada de las Albuñuelas. Llegamos al pueblo de Diezma donde cogemos agua en el pilar junto a la iglesia, para seguir camino por la GR-3106. A la salida del pueblo vemos un letrero de sendero hacia Sillar Bajo, pero decidimos inspeccionarlo otro día. (otra tarea pendiente). Poco después de pasar el Molino de Santa Casilda tomamos  a la izquierda una carretera GR-4106 que discurre paralela al arroyo del Ventorrillo y que nos lleva al pueblo de los Villares y unos kilómetros más adelante llegamos al pueblo de Sillar Bajo donde en el hermoso pilar de tres caños que hay en la plaza del pueblo nos encontramos con Berta Tarifa, hermana del fondista Mario Tarifa. El encuentro dio para un rato de charla y recordar a algunos ausentes como Pepe Borland y Gerardo Alonso…la vida que no para de correr…

Nos encaminamos por un carril en muy buen estado hasta una cadena y palets de madera que nos cortan el paso y tenemos que hacer maniobras para pasar. A nuestra derecha Sierra Arana al fondo y a la izquierda Sierra Nevada. Pasamos el cortijo de Sillar Alto con cientos de ovejas y algunos perros para encaminarnos hasta el Collado del Roja, a 1576 m de altura. Viene un largo descenso de carril en estado regular y un camino hasta Prado Negro, bastante trialero. Desde aquí asfalto hasta el Llano de las Minas. En la Tablilla de nuevo asfalto hasta Víznar, pasando por la Fuente de las Lágrimas o Fuente Grande en el pueblo de Alfacar. Nos encontramos a JoseLuis compañero del CIC y que se preparaba para ir a cazar jabalíes. Mucha gente caminando entre Fuente Grande y Víznar como es habitual ya que es un paseo totalmente llano entre ambos pueblos. Seguimos por un camino agrícola que nos llevara hasta el Fargue pasando por el Molino del Pino, y que me trae recuerdos de mi infancia. En el restaurante el Caldero tomamos el camino viejo del Fargue y luego nos desviamos hacia la Abadía del Sacromonte (un grupo de batucada están ensayando)  donde bajando nos encontramos a Eduardo Battaner. En la vereda de en medio nos despedimos….