viernes, 11 de mayo de 2012

Reflexión en voz alta

"Dos eran dos, las hermanas de Elena, dos eran dos y ninguna era buena"...esto me suena, lo he leído en algún sitio, aunque en este caso solo me sirve de introducción para deciros que he tenido mi segundo nieto.
Si, ya tengo a Pau, casi un hombrecito y a Erik con solo unas semanas de vida. Los dos son isleños pues mi hija quiso parirlos allí y que fueran Formenterense de pura cepa.
Este es un buen motivo para estar contento, y vaya que lo estoy, pues esto de tener nietos es un hecho singular, que no se muy bien como expresar.
Veréis, no son hijos, claro esta, pero es como si fueran prolongaciones de tus hijos, se siente gran cariño hacia ellos, aunque sabes que la responsabilidad de criarlos no es tuya, lo cual alivia bastante, pero por otro lado sientes gran ansiedad al preguntarte que será de ellos, que mundo les tocara vivir, mejor dicho que mundo vamos a ser capaces de legarles.
Dilema terrible, pues yo veo como avanzo en el tiempo, pero la sociedad que me rodea en la que me encuentro inmerso...no la veo prosperar. Entendiendo prosperar no como un término puramente "dinerario", sino prosperar en valores.
Que lejanos quedan ya aquellos años de mi bachiller, donde nos enseñaban esos valores y vivíamos o al menos lo intentábamos conforme a ellos. La honradez, la honestidad, la defensa del bien común
Esta sociedad no me gusta, no solo no hemos avanzado, es más, creo que hemos retrocedido. Podremos tener mas bienes materiales, pero tenemos poca vida interior.
Las relaciones humanas las veo falsas, faltas de rigor, cada cual va a lo suyo, nos preocupamos poco de nuestro prójimo, nos instalamos en nuestro sillón y contemplamos el mundo pasar sin alterarnos.
Hubo un movimiento ciudadano, el 15 M, que por estas fechas hace un año, trajo un soplo de aire fresco, y que parecía llamado a alterar el orden establecido...pero no, solo quedo en eso, un soplo de aire fresco en una tórrida tarde del mes de agosto azotado por aires subsaharianos.
Vivimos en una sociedad desigual, si leemos los periódicos o escuchamos algunos programas de radio críticos con el sistema, nos damos cuenta de ello, pero nadie es capaz de poner remedio, sería fácil aplicando el lema de los tres mosqueteros..."todos para uno y uno para todos".
Pero entonces tendríamos que cambiar el chip, dejar de ser tan egoístas, fijarnos en el vecino de rellano de la escalera que lo esta pasando mal, con sus problemas laborales, con no poder pagar esa hipoteca que el Banco le endosó y que ahora después de llevar años pagándola, le quitará su vivienda a la que todos los españoles tenemos derecho como proclama nuestra constitución.
Pero a ellos les da igual, solo les mueve la avaricia y el ansia de poder.
Nos ha tocado vivir en un mundo difícil, se ha puesto difícil, porque entre todos no hemos sabido poner coto a tanto desmán, porque nos echamos las culpas unos a otros, mientras los verdaderos culpables siguen en portada de los telediarios y de los periódicos.
Y nosotros mientras tanto, esperando, comentando, quejandonos...pero esperando a verlas venir en lugar de ser valientes y decir ¡Basta!, ¡hasta aquí hemos llegado!....¿ que legado le voy a dejar a mis nietos?